Estas cinco cláusulas las veo en uno de cada dos contratos, y cada una es una posible derrota. Las explico con casos reales.
1. "Incumplimiento esencial" sin definición
Si el contrato dice que puede resolverse "ante un incumplimiento esencial" sin precisar qué es, el tribunal interpretará el concepto. Y no siempre a su favor.
Mejor: enumere situaciones concretas (retraso de más de N días, entrega de calidad no conforme en dos suministros seguidos, impago de tres o más entregas).
2. Recepción "en el acto"
"La recepción se realiza en el momento de la entrega." ¿Qué significa eso en la práctica cuando la mercancía se descarga en el almacén sin el representante del proveedor presente? Nada bueno.
Mejor: describa el procedimiento (dónde, por quién, en qué plazo, qué documentos se emiten, cómo se intercambian las reclamaciones de calidad).
3. Fuerza mayor "por circunstancias de fuerza mayor"
Sin una lista, es una remisión vacía. Hay muchos litigios sobre fuerza mayor, y una redacción genérica pierde.
Mejor: enumere categorías concretas (meteorológicas, bélicas, epidemiológicas, actos de órganos estatales), fije el procedimiento de notificación y el plazo tras el cual el contrato puede resolverse.
4. Competencia "en el domicilio del demandado"
Suena neutral, pero en la práctica significa los tribunales de la región de Brest para un demandado de Brest, y desplazamientos para usted.
Mejor: competencia pactada (por ejemplo, el Tribunal Económico de Minsk). Siempre que ambas partes sean entidades económicas, es admisible.
5. La correspondencia electrónica "no tiene fuerza jurídica"
Hoy la mayor parte de la correspondencia comercial va por correo electrónico o mensajería. Si una cláusula niega la correspondencia electrónica como prueba, usted mismo ha recortado su base probatoria en caso de litigio.
Mejor: admita expresamente como prueba la correspondencia electrónica desde direcciones acordadas y describa el formato de las notificaciones y los requerimientos.
